Las enseñanzas de mil falsos doctores truncan la fe y el buen sentido. Nada más práctico y necesario que este estudio, pues a todos dirige sus tiros la Revolución, para alistarnos en la guerra contra Dios. El único antídoto para el veneno que nos dan es la verdad. Pío IX bendijo este trabajo. Y el autor advirtió que compadecería al católico que no comprendiera su importancia. Su objeto es hac...