Quien con honradez se acerque a ese cúmulo de documentos coetáneos, se verá en la necesidad de trocar su indiferencia, o aún encono, en la más rendida admiración. Compárese con lo que hoy practican los estados llamados liberales y democráticos, y sobresaldrá el gobernante, y el hombre, que—frente a adversidades sin cuenta, y pese a la actitud frívola del rey francés, y la inhumana y artera o ...