El hombre de hierro que defendió esforzadamente la fe de su pueblo frente a la tiranía comunista, considera a la madre «su mejor colaboradora para la implantación del Reino de Dios», y por ello su obra, aunque escrita en un estilo lleno de poesía y delicadeza, tiene por fin formar madres católicas, verdaderas «mujeres fuertes», que eduquen a sus hijos a la sombra de la Santa Madre Iglesia, y ...